sábado, febrero 18, 2006

1. ¡Vaya fujada!; lo sé todo

LA ASOMBROSA VIDA DE LA ABEJA ABI GONZÁLEZ (DE LA SERIE "CUENTOS EN INCUBACIÓN")

En la región denominada "Hierbo Verdo", al sureste de un país llamado "Latino", había un enclave lleno de colmenas.

La región era ideal para la proliferación de la vida abejuna, ya que "Hierbo Verdo" había sido galardonada por la naturaleza como entorno natural. Además de poseer una época de lluvias estable que permitía que la vegetación estuviese bien alimentada de agua; su equilibrio ecológico era admirable. Los árboles frutales estaban bien situados respecto al sol, la luna y demás astros y las corrientes subterráneas, al igual que las plantas con sus flores, la hierba, los animales e insectos. Todos los seres vivos, por una vez en la historia abejuna, compartían en armonía su medio.

Las abejas trabajaban laboriosamente todo el día produciendo la mejor miel de todo Latino; que era famosa en el mundo entero. En los supermercados se distribuía con el nombre de "Miel Dorada" y los lugareños simplemente la llamaban "Oromiel".

En una de las colmenas de "Hierbo Verdo", nació una abeja obrera con una extraordinaria peculiaridad: al segundo día de vida, supo cuál sería su destino.

Cómo había ocurrido semejante disparate evolutivo era un absoluto misterio. Lo único cierto era que Doña Abi González, a la temprana edad de dos días, era consciente de que:

- A la edad de seis días se convertiría en niñera de las larvas.
- A la edad de trece días sería productora de cera, y constructora de las celdas de la colmena.
- A la edad de diecinueve días saldría a explorar el mundo y traería néctar y agua a su colmena.
- Y, finalmente, a los cuarenta y cinco días moriría.

Con semejante información en de su cabecita, no era extraño que Abi alojase dentro de sí el pensamiento y la necesidad de rebelarse. Por ello, con tan sólo dos días de edad, se plantó en la cámara de la Reina y pidió audiencia. Las centinelas soltaron unas sonoras carcajadas; jamás ninguna abeja obrera había osado antes acercarse siquiera a la sala de guardias.

- Juajajua- la centinela Maricarmen tumbada en el suelo, se apretaba la barriguita con sus patitas y no paraba de reír.
- No te reirías tanto Maricarmen, si supieras que vas a morir a la edad de cuarenta y seis días.- le dijo Abi desprendiendo un aire de extremada seguridad en sí misma.
- ¿Cómo sabes tú eso? ¡Qué tontería!
- ¿Tontería? A la edad de seis días fuiste nodriza, a la edad de trece días produjiste cera y fuiste constructora de celdas y ahora que tienes veinte días eres centinela, tal y como fuiste programada al nacer. Eso significa que te quedan exactamente dieciséis días de vida.

Como la secuencia de hechos que había relacionado Abi sobre Maricarmen era exacta hasta el día veinte, tanto ella como las demás centinelas miraron a la abeja agorera con una mezcla de asombro y estupor. Consultaron entre ellas lo que debían hacer y finalmente, por temor y respeto ante lo desconocido; decidieron dejarla pasar a la cámara de la Reina; arriesgando incluso su propio pellejo abejuno.

La Reina se encontraba tan ocupada poniendo huevos que ni siquiera escuchó que Abi entraba en su aposentos.

- Reina-madre, me llamo Abi González y me gustaría saber por qué he de morir a los cuarenta y cinco días de edad.
- ¡Ejem!-espetó la Reina al tiempo que expulsaba otro huevo y giraba su cabeza para ver el condenado rostro de la abeja que se atrevía a perturbarla.
- ¡Contésteme, por favor, Reina-madre! - exclamó Abi con un cierto tonito de desesperación.
- ¿Cómo has osado entrar aquí, obrera? Le preguntó la Reina escupiendo ira por la mirada.
- Me trae la fuerza del destino - contestó Abi con la misma convicción que había demostrado ante las guardianas.
- ¿Y quién demonio es el destino? Preguntó la Reina
- Verá....desde que nací, sé que a la edad de seis días me convertiré en niñera de larvas, a la edad...-continuó Abi relatando a la Reina la secuencia de etapas de su futura vida.

La certeza con que Abi predecía la cronología de una típica vida de abeja obrera, captó finalmente la atención de la Reina, la cual dejó de poner huevos y se dio la vuelta por completo para poder hablar cara a cara con la visitante.

- ¿Cómo sabes todo eso? Le preguntó.
- Simplemente, lo sé.
- ¿Y qué pretendes que haga yo?
- Pues...que cambie mi destino.

Después de escuchar semejante ruego, la Reina-madre creyó que se convertiría en abeja de cera como consecuencia de la gran impresión experimentada. Ella, que lo único que sabía era poner huevos; ¿iba a ser capaz de cambiar el destino de una abeja obrera? ¡Por todas las abejas del reino abejuno!, jamás pensó que podría encontrarse un día con semejante acertijo. ¿Estaba acaso destinada a cambiar el rumbo de su organización?©2006 Andrea Recol

(Continuará...) Para ir al capítulo 2, pincha aqui

(¡Vaya fujada! diréis; otra vez Andrea con sus entregas que no acaban nunca. Lo siento. Esta historia me acaba de llegar a la cabeza y está actualmente en incubación; por eso la serie se llama "Cuentos en incubación". En cuanto reciba la próxima entrega, la posteo. Lo prometo. Un beso a todos y muchas gracias por aguantarme.)

31 Comments:

Blogger Miguelon said...

Andrea, no tengo más que quitrarme el craneo (no tengo sombrero) qué imaginación tienes, hija!!!!!!

Besos

2/18/2006 11:12:00 a. m.  
Blogger Aniwiki said...

buena historia. saluditos

2/18/2006 11:25:00 a. m.  
Blogger Tastavins said...

Que dices, pero si es genial, molan las historias por entregas, porque quedarse con un poco de intriga le da un toque de ilusión a la vida, nos dejas esperando saber un poquito más.
No hay nada más triste que conocer lo que esa abejita, bien por ella y su valor e iniciativa de cambiar las cosas.
Salu2!

2/18/2006 12:10:00 p. m.  
Blogger J.Huerta said...

Segunda parte...Por favor no nos dejes sin ella, estoy como Mari Carmen muriendome de risa y no aguantaré ni los cuarenta y cinco días, y quiero saber como termina ¡Concentrate!
;)))
Un abrazo

2/18/2006 02:21:00 p. m.  
Anonymous don tonino said...

Esto promete. La laboriosa vida de las abejas a punto de ser modificada por Abi Gonzalez. Andrea, ten cuidado con tus descubrimientos .... ¡¡¡ No nos vayas a dejar sin miel !!!.

2/18/2006 04:39:00 p. m.  
Blogger mixtu said...

mui bonito, espero que a abelha raínha mude o destino da abelha trabalhadora/obrera, 46 dias são poucos ou talvez não...
aguardo a continuação.

"ahora conecto con las de las fábulas y cuentos", escreveste no meu blog, e muy bien amiga, muy bien.
beijos ao meu 189 comments

2/18/2006 04:54:00 p. m.  
Blogger la witch said...

Y hemos de esperar hasta el próximo fin de semana para saber el desenlace????NO VOY A PODER AGUANTAR!!!!!!!!

2/18/2006 11:11:00 p. m.  
Blogger pedazodecaos said...

Para mi que la segunda entrega ya la tienes tú más que incubada pero que juegas con nuestro deseo de conocer el final como Sherezade jugaba con su Rey Shahriar. Eres cruel... pero te queremos igual.
Besos

2/19/2006 01:04:00 a. m.  
Anonymous anawin said...

Que mala eres, hacernos esperar. Aunque siempre he de reconocer que cuando me gusta algo, espero al final el continuará. No quiero que lo bello se acabe. Besos. Esto más que un manual empieza a ser biblia obligada.

2/19/2006 10:39:00 a. m.  
Anonymous leodegundia said...

Esperaremos, porque esta historia promete, pero procura no tardar demasiado o nos va a martar la intriga.
Un abrazo

2/19/2006 12:28:00 p. m.  
Anonymous brisaenlanoche said...

Lo has dejado a medias... ya me pasaré para ver cómo acaba...

Un abrazo.

2/19/2006 02:11:00 p. m.  
Anonymous María said...

Con lo rápida que eres "produciendo", no hay mucho problema. Además, está bien porque si lo contases todo entero quizá sería muy largo para publicar. A mí me gustaría, a veces, ser como la abeja Abi y saber lo que va a pasar, aunque no sé que genera más "angustia" si la incertidumbre o el saber y no poder hacer nada. Besos

2/19/2006 02:20:00 p. m.  
Blogger vitore said...

Hola: ayer llegué aquí despedido de no se qué galaxia bloguera... Hoy he llegado buscando en Google un muñequito llamado Epi Cosquillitas apareciéndome un comentario que alguien hizo en una de tus entradas me parece que la del día 30 de diciembre. No deja de asombrarme como nos comunicamos en el siglo XXI. Espero ansioso el final de la historia de Abi. Ciao

2/19/2006 02:56:00 p. m.  
Blogger Caboblanco said...

Hola Andrea. Son los mejores cuentos que he leído nunca por internet.

Un placer

2/19/2006 07:56:00 p. m.  
Anonymous chupituni said...

Bueno, aun que prefiero la abeja Maya... no puedo negar que te has currado un montón la historia ;)

Besitos y no te olvido bobaaa :)

2/19/2006 07:57:00 p. m.  
Blogger reina said...

Bueno, de momento tenemos una abejita con un dudoso don y una reina-madre que no sabe que hacer con semejante hijita.
Hasta la próxima semana, me temo.
Besitos.

2/19/2006 08:24:00 p. m.  
Anonymous unjubilado said...

¡Hola Andrea! Acabo de llegar del Pirineo con una gran nevada si yo hubiera sabido que tenías una abeja que conocía el futuro, le hubiera preguntado y el viernes me hubiera quedado en casa.
Estoy esperando la continuación de la historia ¡que se me va a terminar la miel y no quiero quitarle nada a la abejita!
Un beso.

2/19/2006 09:11:00 p. m.  
Blogger incondicional said...

Esperaré impaciente toda la semana para leer tus cuentos, eres estupenda, vaya imaginación, a ver si aprenden !!!!
Te dejo 7 abrazos, hasta la próxima entrega ;-)

2/19/2006 10:02:00 p. m.  
Anonymous Jim said...

Que aguantarte!!!, a mi me encantan tus cuentos, en la próxima entrega veré la revolución de la abejita
Besos byebye

2/19/2006 10:15:00 p. m.  
Anonymous Julio said...

Esperemos que tengas ya preparada la segunda parte....

Un abrazo

2/19/2006 10:44:00 p. m.  
Anonymous ladina said...

Hola cosa guapa, que tal??, vine hace unos días y leí la historia de la partícula que tienes por ahí abajo y no medió tiempo a dejarte comentario, al día siguiente, fuiste a verme, jajajaa, olía tu blog a ladina y seguiste el rastro ??
No tengo tiempo ni de abrir el messenger, a ver si consigo volver a la "normalidad" y encuentro tiempo para ponerme al día.
Un beso.

2/20/2006 12:05:00 p. m.  
Blogger Cris said...

Uy, esta promete!
Qué recuerdos... Sabes, cuando era tan solo una niña que no levantaba un metro del suelo mi padre me llevaba con él a recoger la miel a las colmenas en lo alto de la colina del pueblo. Para mí era todo un acontecimiento, y recuerdo la fascinación que sentía por la manera de vivir de las abejas...
Nunca imaginé que tantos años después llegaría alguien que me lo haría ver de nuevo y esta vez de una manera tan deliciosa como tú eres capaz de hacerlo.
Espero ansiosa la continuación, ni que decir tiene...
Besos de miel.

2/20/2006 04:19:00 p. m.  
Blogger Bohemia said...

Volveré para la continuación...

2/20/2006 05:55:00 p. m.  
Anonymous Consumidor irritado said...

Espero que la continuación no tarde mucho.

2/20/2006 09:04:00 p. m.  
Blogger almena said...

A ver... mira que Abi no esperará mucho tiempo! y yo soy tan impaciente como ella!
:-)
incuba, incuba, que ya me has dejado con "la miel en los labios".

Un beso!

2/20/2006 11:32:00 p. m.  
Anonymous natalia (cenicienta) said...

estaremos encantados de esperar tus historias, siempre merecen la pena.. besos

2/20/2006 11:55:00 p. m.  
Blogger cerise said...

Acabo de descubrir la existencia de la Abeja Abi y ya le tengo un gran cariño...
"Un besote enorme Andrea"

2/22/2006 07:47:00 a. m.  
Blogger C@rpe Diem said...

Y yo que creía que tenía imaginación... la tuya es desbordante niña!! me encantan tus cuentos, espero la continuación;)
Feliz día!! azzura

2/22/2006 10:18:00 a. m.  
Blogger Matías Zelick said...

No queda más que esperar... no tardes!! te gusta dejarnos en espera siempre ¿verdad?

2/24/2006 04:36:00 p. m.  
Anonymous jartos said...

Hoy he vuelto, bueno lo hice ayer, pero hasta ahora no he visto tu post y me alegra por un lado saber que solo tienes un post por leer, aunque por otro lado me entristece saber que solo tienes un post por leer desde mi ultima aparición por aquí.

Me gusta el nombre de Abi y me gusta tu historia y mucho más sabiendo quie hay una segunda parte, tiene mucha más pasión e intriga el saber que hay una continuación de este relato. Me gustaría hablar un ratito con Abi, aunque me da mucho miedo el saber algo que no me gustaría saber. Lo mejor sera estarse quietecito y dejar la vida pasar y que venga como quiera venir que al final sera así, aunque ya sabes que me gustaría verla pasar estando un ratito contigo, aunque solo fuera un ratito. De verdad que no es obsesión, pero seguro que oirte contar la vida debe ser tan apasionante como leerte.

Muchas gracias por acordarte de mi, yo también lo hice. Gracias por apreciarme, yo también lo hago.

Un beso.

2/24/2006 09:46:00 p. m.  
Anonymous Consumidor irritado said...

Por lo que leo tambien las camisetas siguen adelante.....

4/02/2006 05:52:00 p. m.  

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