domingo, febrero 12, 2006

EL LOBITO VIGILANTE


En una manada de lobos, nació un lobezno que no sabía muy bien qué hacer con su vida.

A medida que iba creciendo, era más evidente que la caza no era lo suyo. Le aburría mortalmente.

A él, lo que de verdad le gustaba, era charlar (y a decir verdad, lo hacía bastante bien). Quemaba su tiempo siguiendo a uno y otro lobito, con la intención de iniciar una conversación amena. Pero como todos estaban muy ocupados, sólo conseguía que al cabo de unos instantes le dejaran solo, con la palabra en el hocico.

Un día (cuando ya la manada estaba pensando en expulsarlo por no contribuir en la obtención de alimento) se dio cuenta que, quizá, lo suyo era realizar las tareas de gobierno de la manada, que entonces realizaba un grupo de lobos jefes. Los observó durante una semana y llegó finalmente a la conclusión que ésa era su verdadera vocación: mandar al resto de la manada.

Los lobos jefes eran tres y eran elegidos, cada cierto tiempo, por el resto de los lobos según sus méritos. El lobito vigilante, que desde lo alto del monte avisaba con sus aullidos la llegada del hombre; el lobito administrador, que decidía sobre la distribución de alimentos y, por último; el lobito jefe mayor, que casi siempre permanecía dentro de una cueva tumbado (calentito y bien alimentado por los otros lobos) para atender consultas y decidir sobre las cuestiones cruciales para la manada.

Supo, rápidamente, el lobito aspirante a jefe que el puesto que más le gustaba era el del lobito jefe mayor; ya que éste era el lobo más poderoso de todos y que, al parecer, el que mejor vivía.

El lobito aspirante a jefe mayor, decidió empeñarse en conseguir su objetivo. Se dedicó de lleno a cazar para poder hacer obtener reconocimiento de sus hermanos. El resto del tiempo lo empleaba en observar el comportamiento de los lobitos jefes para detectar fallos y, aprovechar cualquier coyuntura para criticarlos y decir que él era mucho mejor que los tres lobos jefes juntos.

Hasta que un día surgió su gran oportunidad.

Al parecer, había habido una pelea entre los tres lobitos jefes y uno de ellos; el lobito administrador, empezó a hablar mal de los otros dos. Al final hubo una gran gresca entre los tres y todo el mundo terminó enterándose de las desavenencias y errores de los gobernantes. Dieron tan mala imagen a sus congéneres, que la manada decidió convocar elecciones y elegir a un nuevo triunvirato.

El lobito aspirante se presentó como candidato, conjuntamente con otros dos lobitos, razón por la cual los tres salieron elegidos como gobernantes.

No obstante, no todo fue del agrado del lobito aspirante porque a él le dieron el puesto de vigilante; y no el de el jefe mayor. Ideó entonces un plan para hacerse con el mejor puesto.

El plan consistía en conspirar con el lobito administrador de los alimentos en contra del jefe mayor.

Haciendo uso de su locuacidad y teniendo cuidado de no caer en el mismo error que había derrocado al anterior gobierno de la manada, se pasaba el día hablando con el lobito administrador sobre planes alternativos para mejorar las condiciones de vida de la manada, sin llegar nunca a criticar directamente al lobito jefe mayor. Una vez que convencía al lobito administrador, se aseguraba de que éste mismo se ocupase de correr la voz por la manada, sobre las grandes ideas y dotes de mando del lobito vigilante.

Tanto empeño ponía en su propósito, que muchas veces abandonaba su puesto de guardia para conspirar con el lobito administrador. El lobo mayor nunca se llegaba a percatar de las ausencias de su subordinado porque le había cogido gustito al calor de la cueva y le daba pereza salir a supervisar las labores de los otros dos lobos gobernantes.

Una tarde de invierno, cuando el lobito vigilante no estaba en su puesto de vigía, aparecieron los hombres (los más acérrimos enemigos de los lobos) y cazaron a un par de lobos.

Tras el percance y una vez serenados los ánimos de la manada, todos los ojos se volvieron hacia los gobernantes y, en especial, hacia el lobito vigilante por haber abandonado su puesto de trabajo. Tampoco se salvaron de las critícas el lobito administrador (por haber estado hablando con el vigilante durante su tiempo de trabajo) ni el lobito jefe mayor (por no haber sabido controlar el trabajo de sus subordinados).

La manada decidió de inmediato convocar nuevas elecciones y salieron elegidos otros tres nuevos lobos.

Y, así fue como acabó la carrera política del lobito aspirante a jefe mayor. ©2006 Andrea Recol

32 Comments:

Blogger Andrea Recol said...

Queridos todos: Últimamente, con mis fábulas, estoy que no dejo títere con cabeza. He estado pensando sobre si poner o no una moraleja (como me pide Don Tonino), y al final, no he querido porque siempre prefiero que cada uno sea libre de sacar sus propias conclusiones. En el caso de esta historia, sólo os pido que no le pongáis la etiqueta de PP o PSOE, porque mi critica es (humildemente) mucho más universal; se refiere a todos los gobiernos (democráticos) del mundo.

Por otro lado, como siempre digo estoy super liadilla (dos blogs, dos trabajos y una familia que atender), por esa razón no me pongo a contestar a todo el mundo aquí. Además, pienso si contesto a uno, tengo que contestar a todos. Prefiero, en cualquier caso, visitaros a todos en vuestras casas durante el fin de semana, generalmente, que es cuando más tiempo dedico a bloguear. Sigo siempre atenta a todos los comentarios que son los que me animan a escribir ...Besitos a todos

2/12/2006 09:37:00 a. m.  
Blogger Caboblanco said...

Me ha encantado Andrea, pero creo que se te ha olvidado una cosa. Lo más probable es que a los tres lobos jefes los hubieran mandado al parlamento europeo de lobos a no hacer practicamente nada cobrando un sueldo de infarto...

Un abrazo

2/12/2006 10:45:00 a. m.  
Anonymous Consumidor irritado said...

¿Moralejas? ¿Para qué? Mejor el final abierto ...

2/12/2006 11:06:00 a. m.  
Anonymous José Sans said...

Hola Andrea:
Pues sí, ando muy ocupado y sin tiempo para nuevos artículos; siempre hago el propósito de enmienda pero no hay forma.
La fábula de hoy como siempre muy bueno, dices bien ni hace falta moraleja, ni señalar a nadie, que además es muy feo.
Pero nustros políticos actuales más que con lobos los compararía con cuervos.
Besos
José

2/12/2006 02:37:00 p. m.  
Blogger mixtu said...

assim acabou a carreira do lobito, assim se passa na politica real.
tuas historias são fantasticas, porque transmitem uma mensagem

beijos de portugal, este bolg es um vicio pra mim

2/12/2006 04:38:00 p. m.  
Blogger mixtu said...

p.s. yayayaya, no es lo mistu, será que eres usted?
yayayaya

2/12/2006 05:08:00 p. m.  
Anonymous Alba said...

Bueno, seré yo, pero es que... que poco me gustan los que tienen ansia de liderar!!! Los finales deberían ser asi siempre... cambiar a los lobitos... pero claro, mientras hay cambio de lobitos alahhh a sufrir las consecuencias!!!!

Siempre genial y estupenda Andrea,
Muchos besitos

2/12/2006 05:16:00 p. m.  
Anonymous María said...

Como siempre una gran fábula para hacer pensar. Yo también creo que mejor abierta, sin moraleja porque así, cada uno pensamos sobre ella. Es verdad que siempre hay errores y equivocaciones en todos los gobiernos tengan la etiqueta que tengan, pero creo que por lo menos deberían mantener sus convicciones y obligaciones y no estar todo el día criticando y creando mal ambiente y tensiones. Besos

2/12/2006 09:47:00 p. m.  
Anonymous natalia (cenicienta) said...

sin duda no hay q ser tan ambicioso pq eso es muy malo.. gracias por la fabula,.. besos

2/12/2006 10:12:00 p. m.  
Blogger reina said...

Bien por la manada de lobos, que supieron analizar la desgracia y los causantes, seguro que entre ellos habían buenos aspirantes a "lobos Jefe".
Ojalá las manadas de humanos tuvieramos tan buen ojo para juzgar quien nos conviene y quien no.
Yo también prefiero los finales abiertos, que aunque sea Andrea quien se curre la fábula con las que nos regala ( y lo hace de maravilla) los demás tenemos la ocasión de rematarla según nuestras opiniones, creencias y puntos de vista, cosa que al final nos enriquece a todos.
Besitos y achuchones.

2/13/2006 07:29:00 a. m.  
Blogger GraceNoPerdona said...

Comod e constumbre, muy buena tu fábula. Antes que tomármela como alegoría política-gumbernamental me la tomo como alegoría humana sin más, porque en todos los ámbitos hay lobitos vigilantes que necesitan que se los vigile y gente que malmete para alcanzar un poder o una posición para la que no están preparados y, de no ser por sus malas artes, no la alcanzarían nunca.
Pero de vez en cuando las manadas se reunen y la verdad de la incompetencia ajena sale a la luz y hay que sustituir de su cargo a ese tipo de individuos... no creo que los lobos en el fondo sean/seamos tan tontos.
Saludos.

2/13/2006 09:44:00 a. m.  
Anonymous don tonino said...

Pues yo pondré mi propia moraleja:

¿Por que discuten tanto entre ellos para ver quien lo hace mejor si son todos igual de malos?.

2/13/2006 12:14:00 p. m.  
Blogger Bohemia said...

A mí me gustan los finales abiertos, pero si pones la moraleja también será bien recibida...
¿Para cuando un libro con tus fábulas?

Saludos y cariño

2/13/2006 05:30:00 p. m.  
Blogger Aniwiki said...

Hola andrea, te he dejado un regalito en el blog :) por si quieres hacer el meme 4.
Saluditos blogueros

2/13/2006 05:52:00 p. m.  
Blogger J.Huerta said...

Hola Andrea.
Es la primera vez que entro en tu blog y quiero decirte que me has hecho pasar un rato fantástico, me encantan tus cuentos llenos de crítica tierna y con una gracia especial. Me he reido un montón con tu bacteria. Sigue en la línea querida amiga a pesar del esfuerzo que veo que te supone,vale la pena lo que haces y nos alegras un poquito nuestras vidas. Volveré de vez en cuando para cargar mis pilas.

2/13/2006 06:03:00 p. m.  
Blogger incondicional said...

Qué bien estaría que en todo el mundo funcionara la sociedad tan bien como en la que describes, cambiar a quienes lo hacen mal e ir rotando hasta encontrar el perfecto gobernante, lo habrá en algún sitio?.
Como siempre , los animales nos dan lecciones de convivencia.
Gracias Andrea, me ha encantado.
Me alegro de saber que estás bien, ya llegará el relax.
Un abrazo.

2/13/2006 07:27:00 p. m.  
Anonymous leodegundia said...

Ese tipo de lobitos no sólo existen en la política, en las empresas, también existen una buena ración de ellos que emplean el mismo comportamiento porque todos quieren los mejores puestos y el menor esfuerzo.
Lo triste es que en cualquier ámbito tanto elegir y destituir lobitos no sirbe para cambiar nada, pues la historia se repite una y otra vez.
Un abrazo

2/13/2006 09:07:00 p. m.  
Blogger Tastavins said...

Sí, yo también pienso que mejor que cada uno saque sus propias conclusiones. Y más en estos temas :P
Un abrazo!

2/14/2006 12:49:00 p. m.  
Blogger cerise said...

y moraleja...basta mirar atras en la historia de cada pais ..para ver como todo se repite...

2/14/2006 12:49:00 p. m.  
Anonymous Julio said...

¡Huy, huy, huy, qué de ambiciones!. Pero, ¿les quedaba algún rato libre para disfrutar tranquilamente de la vida?.
No les envidio para nada.
Un abrazo

2/14/2006 05:06:00 p. m.  
Anonymous azzura said...

Me encantan tus cuentos!! o fábulas ;) nunca se bien que es..
Feliz día Andrea besitos

2/14/2006 05:36:00 p. m.  
Anonymous Jim said...

Mala Pata el pobre Lobo, el trabajo de su vida y que le haya pasado eso, por eso al llegar a un trabajo por lo menos hay que hacerlo bien por 2 años para que un error aunque sea grave no sea causal de despido.
Besitos andrea y hasta la próxima fábula, byebye

2/14/2006 06:18:00 p. m.  
Blogger la witch said...

Los políticos son lobos disfrazados con piel de corderos pero su ansia de poder,no la pueden disimular...

2/14/2006 08:28:00 p. m.  
Blogger La Maru said...

Este cuento es muy bonito y con mucha idea: que lo bueno dura poco ¿no?
Andrea, que yo creo que estoy un poco ortusa pero que lo he entendido.


Besos goldos

2/14/2006 09:53:00 p. m.  
Anonymous Anawin said...

Pues yo creo que le hicieron un gran favor destituyendolo del cargo. Viviría ahora mejor. Eso sí. Lo mismo empieza de nuevo desde la oposición. Besos. Me ha encantado.

2/15/2006 01:21:00 p. m.  
Blogger GraceNoPerdona said...

Hola, soy Grace, quien antes tenía como blog blogs.ya.com/grace y me he mudado a nohayperdon.blogspot.com proque la página de ya.com se rompió y ni me deja poner posts ni permite que nadie me responda ni nada de nada. Te lo digo proque he visto tu comentario en mi fotoblog de flikr, así que ya me tienes localizada de nuevo.
sdaludines

2/15/2006 01:38:00 p. m.  
Blogger Cris said...

Bueno, en este caso pedía a gritos un final abierto, cosa que a mí particularmente me gusta más que comer con los dedos ;) Te deja tantas opciones...

Estos lobitos me da a mí la sensación de que a pesar de todos los trajines que se traen se lo acaban montando bastante mejor de lo que lo haríamos los humanos. Y eso que la racionalidad es cosa nuestra...

Deliciosa fábula, como siempre Andrea.

(Tengo que añadir que hay algunos vigilantes que también viven muy pero que muy bien ;) )
Un beso enorme!

2/15/2006 02:45:00 p. m.  
Blogger almena said...

Andrea, he llamado a un "lobito informatico-vigilante" que ha puesto mi ordenador a punto.
Ya puedo venir a disfrutar. Porque esto es un verdadero disfrute :-)
Si es que un carguito cualquiera, uno cualquiera, alimenta de tal forma el ego y la ambición de los lobitos...

Me ha encantado.
Un beso!

2/15/2006 04:03:00 p. m.  
Blogger Lucas said...

¿Conoces el principio de Peter? Te gustaría leerlo :-)

Besotes

2/15/2006 05:31:00 p. m.  
Blogger Matías Zelick said...

Moralejas las que saque cada quien... eso enriquece al blog.
Y bueno, ¿dónde habré visto yo algo así? Definitivamente, muy universal... un beso!

2/18/2006 05:16:00 a. m.  
Blogger *Blue*Star* Hilda* said...

:)

2/19/2006 05:20:00 a. m.  
Blogger toby said...

hola!!!
me encanto tu historia, a proposito tengo un blog de mi grupo y nos llamamos lobos vigilantes. Me gusta el cuento porque presicamente apunta a un conflicto reciente en mi grupo.
que te vaya re bien.
adios!!!

10/21/2006 01:46:00 a. m.  

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