sábado, marzo 25, 2006

5. La Gran Batalla

LA ASOMBROSA VIDA DE LA ABEJA ABI GONZÁLEZ (DE LA SERIE "CUENTOS EN INCUBACIÓN") Para ir al capítulo 1, pincha aquí

(Publicidad: Pincha aquí para ver cómo sigue el negocio de las camisetas en la Tienda de Andrea Recol.)

La Reina en la colmena observó que ya practicamente no habían abejas obreras para mandarlas a buscar a los escuadrones perdidos. Tuvo entonces que tomar una difícil decisión; salir ella misma a buscarlas.

Las pocas abejas que quedaban en la colmena se sintieron angustiadas al ver salir a su Reina. Temían el desorden y el caos que se desencadena en las colmenas tras el abandono de la Reina.

La Reina voló dirección sur, siguiendo las corrientes de aire y su instinto. Se mantuvo volando a baja altura para poder escudriñar desde el aire todas las flores de Hierbo Verdo.

De pronto llegó hasta sus oídos un zumbido estremecedor. Una concentración de abejas rondaba los aledaños de unas flores rosas que estaban junto a unos matorrales. Sin dudar, la Reina ralentizó el vuelo y se quedó en suspenso en el aire, como un totem, justo enfrente del enjambre. La visión del cuerpo alargado de la Reina que hacía sombra sobre las multitudes, hizo estremecer a las abejas obreras. A la sorpresa, le siguió una clara orden.

- ¡Tropas, a la colmena! La que no obedezca será decapitada.

Hubo unos segundos de oscuro silencio; ese silencio extraño que turba los sentidos y da paso al más grande de los gritos: el grito del corazón. De pronto el enjambre de abejas obreras comenzó a dividirse en dos; el que quería seguir a la Reina y el que quería permanecer junto a Abi. Ambos bandos contaban practicamente con el mismo número de miembros.

Las partidarias de la Reina, rodearon a ésta bajando las cabecillas en señal de pleitesía. El otro grupo, permaneció volando sobre las flores rosas, sin que Abi asumiera al principio ningún rol de mando frente a ellas.

- ¡Centinelas, a por ellas!- Ordenó la Reina a sus partidarias.

Y así fue como empezó una cruda batalla entre abejas hermanas. Abi ya no tenía escapatoria; por tanto hizo lo que su instinto le indicaba: defenderse. Rápidamente, dio a entender a las suyas que debían intentar salvar sus vidas y que no había otra forma de hacerlo que luchando contra las agresoras.

Dado que esta era una guerra de poderes, no había más estrategia que el cuerpo a cuerpo, la pasión contra la pasión, el insecto contra el insecto, la vida contra la muerte y la muerte contra la vida. Había, no obstante, un detalle curioso; si alguien hubiese observado a los bandos desde las alturas, se hubiese percatado que cada bando se distinguía por sus colores. Las partidarias de la Reina, parecían ser hijas de un padre-zángano rubicundo porque tenían manchitas más amarillas-tostadas. Las partidarias de Abi, en cambio, tenían unas pintitas marrones que las identificaba como hijas de un zángano castaño. Sin embargo, al ser todas hijas de la misma Reina el tono de fondo de todas ella, era amarillo anaranjado.

El espiral de violencia fue creciendo y el ensañamiento de un grupo contra otro iba siendo cada vez más sofisticado: desgarramiento de alas y patas; aguijoneos en zonas vitales; destrozo de ojos, torturas.

Paradójicamente, cada vez que una abeja hería con su aguijón a una hermana, se le iba también la vida. Extrañamente también, cuando Abi obedeció su impulso de picar antes de sucumbir, cayó en la cuenta de que carecía de aguijón; razón por la cual se vio obligada a dirigir a los batallones en vez de luchar cuerpo a cuerpo.

Tras unas horas de enfrentamiento, el resultado fue una gran masacre, los cuerpos de las abejas muertas en la batalla se apilaban sobre la hierba; las plantas, las flores; todo Hierbo Verbo se cubrió de dolor y muerte. Y, de pronto, como si el cielo estuviese en consonancia con lo que estaba acaeciendo en la tierra, se desató una tormenta eléctrica que impidió que la gran batalla continuara. La Reina tuvo forzosamente que volver a la colmena con sus esquilmadas tropas y Abi y sus seguidoras decidieron resguardarse de la lluvia en el hueco de un árbol.

Un par de horas después la tormenta cedió, pero el cielo seguía encapotado, como a la espera de llorar otra vez. Se hicieron recuentos en ambos bandos; las perdidas sumaban en total unas mil abejas muertas y unas doscientas heridas. En los días siguientes a la tregua; se celebraron ritos funerarios para honrar a las muertas y las abejas sanas se ocuparon de curar a las heridas.

La recién llegada paz, no obstante, no parecía alegrar a nadie. Un pesado manto de tristeza envolvía a Hierbo Verdo. Era una señal lóbrega y lacerante en el interior de cada una de las sobrevivientes; la sensación de la muerte y desolación que ennegrecía sus alas y su vuelo y que las hacía sentirse más estériles que nunca.

Tras la tregua también llegó el hambre. Afortunadamente, Hierbo Verdo era un emplazamiento bendecido por la abundancia de flores, y las abejas de ambos bandos no tuvieron problemas en alimentarse dentro de sus respectivas zonas de dominio. Sí, Hierbo Verdo se había dividido en dos.©2006 Andrea Recol

(Continuará...)

28 Comments:

Blogger Andrea Recol said...

Sí, ya sé que dije que iba a postear todo de una vez. Pero, nuevamente no me da tiempo. Perdón. También así es más fácil leer la historia y más vale postear algo que no postear nada. MMmm...Broncas en comentarios, please.

Anawiki: "Recol" no significa nada. Me he puesto el nombre (apodo) (que me inventé) "Andrea Recol" del personaje de mi primera historia que se llamaba "El Manual de Instrucciones de Andrea Recol"; una arquitecta que vive en Madrid, madre de dos niños, que intenta descubrir cómo funciona el "azar". Posteriormente, le cambié el nombre a la historia y la llamé "Dust y Dest" y "El Manual de Instrucciones" quedó como nombre genérico para este blog. Espero que esta explicación te haya servido. Un besito

3/25/2006 09:22:00 a. m.  
Blogger reina said...

Toda lucha fraticida es triste, muy triste, tristes peones muertos por la fidelidad a quien los manda a morir por seguir en la poltrona.

Abi ha tenido que coger la vara de mando como líder respondiendo a las hostilidades, por mucho dolor que le produzca la muerte de sus incondicionales. El compromiso es complicado, ella que solo quería vivir su vida sin meterse con nadie... en fin.

Besos.

3/25/2006 01:28:00 p. m.  
Anonymous Brisa said...

Las guerras no tienen vencedores, todos son vencidos, pero el poder parece atractivo para la mayoría, y a veces ni siquiera parece que uno tenga opción. Yo les regalaría a esas abejas la frase de Gandhi que dice.. "No hay camino para la paz, la paz es el camino"

Un besito en el corazón, sobre todo en el de abi, que ni siquiera había desarrollado su aguijón. Y otro en el tuyo ¿será el mismo?

3/25/2006 06:41:00 p. m.  
Blogger vitore said...

Vida y muerte están más unidas de lo que solemos querer admitir. Maravillosa historia. Estoy de acuerdo en que es más fácil leerla en pequeñas dosis y añadiría que hasta más excitante. Enhorabuena y un beso.

3/26/2006 12:08:00 a. m.  
Anonymous mnkantavivir said...

en las guerras no hay vencedores o vencidos...simplemente es el defender su decision de ser o pensar libremente, que se yo!!, pero como me gusta leerte!!
besos de finde

3/26/2006 05:01:00 a. m.  
Anonymous unjubilado said...

No la viví, pero me está recordando la guerra civil española. Hermanos contra hermanos, padres contra hijos... muchas veces de manera involuntaria, otras veces de manera consciente, pero en definitiva, tanto unos como otros, rencores, odios, desolación en todos los casos.
Aunque el mal ya está hecho, espero que sepas encontrar una solución de compromiso para que la/s colmena/s sigan produciendo miel, que vas a disparar los precios.
Un abrazo

3/26/2006 10:37:00 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Muchas enseñanzas se pueden sacar del capítulo de hoy pues esto es un fiel reflejo de la historia de la humanidad.
Una de esas enseñanzas sería que antes de que alguien quiera alentar una revuelta, debería de pensar mucho en las consecuencias y preguntarse si es justo el precio en vidas que hay que pagar por ello y si el final es el que en realidad prentendía o se le fue de las manos. Como en todas las guerras, cuantos muertos para nada pues al final el problema volverá a repetirse cuando salga otra abeja como Abi y todo empezará de nuevo. Y esta es sólo una de las enseñanzas que se podrían aplicar a este cuento, pero hay más, no hablo de ellas para no alargarme, pero te diré que el cuento es muy bueno.
Un abrazo

3/26/2006 01:08:00 p. m.  
Anonymous brisaenlanoche said...

¡Qué triste que hayan tenido que luchar y morir! Pero así es la vida...

Un abrazo.

3/26/2006 03:35:00 p. m.  
Blogger la witch said...

En la guerra no hay vencedores ni vencidos,solo muertos y heridos en ambos bandos...

3/26/2006 04:12:00 p. m.  
Anonymous Alba said...

No crei yo que llegaran a tales extremos... Si la Reina hubiese sido un poco más diplomatica.... no habrian muerto tantas abejitas, ni se habrian dividido en dos. No digo nada nuevo, lo sé, pero es que cualquier tipo de guerra eso de vencedores y vencidos es algo completamente absurdo...

En fin, esperaremos impacientes la siguiente parte

Besitos mil

3/26/2006 05:50:00 p. m.  
Blogger J.Huerta said...

Eres sorprendente, no me imaginaba que habría una guerra civil en Hierbo Verdo.
un abrazo

3/26/2006 05:56:00 p. m.  
Blogger don tonino said...

Una guerra, la del cuento, tan estupida como todas las guerras que ha habido siempre.
¿Por qué, en todo el mundo, en vez de enseñar en los colegios religiones y nacionalismos, no enseñan tolerancia y convivencia con el que no es como tu?.

3/26/2006 05:57:00 p. m.  
Blogger J.Huerta said...

Perdona, me gustaría leer esa historia de "Dust y Dest" ¿es posible? ¿la tienes publicada en algún sitio?
Otro abrazo.

3/26/2006 06:07:00 p. m.  
Blogger Aniwiki said...

asias por la aclaración andrea :)
bonita historia y a ver si pronto sabemos el final de abi :P
saluwikis
ps.- por cierto q tal la tienda?

3/26/2006 06:39:00 p. m.  
Anonymous Maria said...

Las guerras nunca son buenas ni para los vencedores, ni para los vencidos. La reina se ha equivocado en mandar a sus seguidoras a la lucha. Primero debería haber hablado y utilizar la diplomacia, por ahí tenía que haber empezado y después, pensar... que nos hace falta.

Me alegro de que tu idea con la "tienda" siga en marcha.

Entre los problemas de bitácoras y el "no sé que pasa por mi cabeza, que "me bloqueo"", es verdad que actualizo bastante poco, últimamente. Besos

3/26/2006 10:23:00 p. m.  
Blogger incondicional said...

Sorprendente giro toma la historia, si es que no la dejan a una practicar la vida contemplativa,con lo bien que estaba la pobre Abi disfrutando de su libertad, está claro que era un mal ejemplo, por eso la reina le declaró la guerra, si es queeeeeeee.....
Espero impaciente la continuación.
Un abrazo.

3/26/2006 11:49:00 p. m.  
Blogger Cris said...

Qué sorpresa, no me esperaba este giro en la historia, pero ahora que lo pienso me doy cuenta de que por algún lado tenía que estallar la bomba. Es verdad que cuando una decide darse a la buena vida los que mandan no se lo suelen perdonar. Y claro, pasa lo que pasa. Lástima que haya tenid que haber bajas...

Me encanta leer tus historias, tan bien tejidas con este hilo mágico...

Por cierto Andrea, traté de dejarte el comentario el otro día en la web pero no me salía. Me parecen preciosas las camisetas!!! No me extraña que algunos de esos dibujos hayan salido de ti, no podías hacer sino cosas hermosas. Como ese niño tan guapo!!
Besos gordísimos.

3/27/2006 02:33:00 p. m.  
Blogger Bohemia said...

Me encanta como la historia nos va llevando por derroteros inesperados...

Muack!!

3/27/2006 05:28:00 p. m.  
Anonymous Jim said...

Que masacre!!!, a todo esto el otro día entro una abeja en mi casa, y a que no adivinas de quien me acorde, jijiji, esto de que hayan 2 bandos necesita lideres, yo voto por que la abejita Abi sea presidenta, jij, besitos y hasta pronto byebye

3/27/2006 10:23:00 p. m.  
Anonymous natalia (cenicienta) said...

es triste q terminen en guerra.. ya veremos q pasa.. besos

3/28/2006 01:30:00 a. m.  
Anonymous Consumidor irritado said...

¿iniciando con unos momentos de publicidad? ;-)

3/28/2006 08:13:00 a. m.  
Anonymous Julio said...

Andrea: Yo he contado 210 heridas y no doscientas. En la próxima edición corriges el error; de nada
Un abrazo

3/28/2006 04:14:00 p. m.  
Blogger La Maru said...

Hola Andrea,
solo un beso goldo

3/28/2006 06:00:00 p. m.  
Blogger ElCortaVenas said...

Que bonito lugar! complacido con la lectura. felicitaciones.

Saludos desde Lima Perú.

3/28/2006 07:28:00 p. m.  
Blogger GraceNoPerdona said...

Las guerras civiles creo que son las más tristes de todas, en fin...

3/29/2006 05:03:00 p. m.  
Blogger Caboblanco said...

Bueno, ha sido el capítulo que más me ha gustado, quizás porque lo he visto más cercano a cada uno de nosotros y al mundo que nos ha tocado vivir

3/30/2006 06:16:00 p. m.  
Blogger mixtu said...

ihihih... está a quedar muy interessante, e si posta pouco a pouco...
beijos

3/30/2006 08:12:00 p. m.  
Blogger isis said...

estoy enganxada a esta historia... :p

bsitos*

4/01/2006 10:26:00 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home