viernes, junio 16, 2006

4. Yo ya estoy muerto

EL AGENTE CASUALIDAD (DE LA SERIE "CUENTOS EN INCUBACIÓN")

De pronto la pantalla de mi ordenador se puso completamente gris, como un cielo anunciando tormenta y no pude leer absolutamente nada más.

Apagué el ordenador y lo volví encender una y otra vez, todo funcionaba excepto que no podía leer los ficheros contenidos en el lápiz de memoria; parecían haberse borrado. Desistí no sin cierto desasosiego, pues tenía muchas ganas de conocer la vida del Agente casualidad.

Pasaron los días, las semanas y nada, el lápiz no funcionaba.

Una noche creí tener un aviso; fue en ese momento en que la vida parece batirse con ese sueño-muerte que se llama duermevela. Escuché que una voz me decía:

- Habrá usted notado que el texto se borra si deja de mirarlo; esa es la señal de mi proceso de extinción. Si nadie me escucha desaparezco.

Desperté, me dirigí a mi despacho, conecté el ordenador y puse el lápiz de memoria. Entonces, pude leer la continuación de la historia que decía:

"Muchas veces usted no está en el estado adecuado para entenderme. Todas esas historias y proyectos que se trae entre manos la han secuestrado. Eso es precisamente lo que le ocurre a la mayoría de la gente y. por eso, yo desaparezco.

Lo peor no es morirse sino extinguirse para siempre. En lo que a mí respecta yo ya estoy muerto. Sí, le hablo desde la ultratumba e intento vivir a través de usted. Cuando usted me recuerda, yo aparezco.

Usted probablemente no se ha dado cuenta, pero la vida está llena de agentes; agentes que trabajan al otro lado del espejo y mueven los hilos de todo cuanto acontece.

Yo...yo...he venido a enseñarle cómo se mueve la aparente casualidad.

El agente peligro, el agente riesgo, el agente p.....le llevan cadáveres a su amiga la muerte.

Yo...yo ...trabajo conjuntamente con el agente trabajo (valga la redundancia) y con la agente suerte...Es algo extremadamente duro porque prácticamente nadie se da cuenta de este proceso y muchas veces no conseguimos los objetivos.

Lo habrá notado usted; a veces sabe y a veces no sabe....y cuando no sabe el peligro acecha, el error es su guía y en esa infinita ignorancia; usted flaquea, se derrumba y cae. Entonces, tratamos de entrar en juego otra vez; buscamos algo que le ayude a recobrar fuerzas. No obstante, el dolor es a veces tan fuerte, tan profundo y tan siniestro que somos incapaces de mitigarlo.

No, no se abrume; le explicaré con más claridad lo que quiero decir. Poco a poco; lentamente; le daré ejemplos con su propia vida.



Y entonces, ahí exactamente en la palabra "vida" el texto acabó y no pude seguir leyendo.

(Continuará...) ©2006 Andrea Recol