3. La historia de mi vida
EL AGENTE CASUALIDAD (DE LA SERIE "CUENTOS EN INCUBACIÓN")
Recuerdo perfectamente el momento en que enchufé el lápiz de memoria al ordenador y pude leer las primeras palabras que aparecieron en la pantalla. La sensación fue la de quien abre una puerta conocida y se encuentra de sopetón con un extraño. Confieso que me embargó la duda; no sabía si seguir o parar; si cerrar el documento y tirar el lápiz de memoria a la basura o mirar. Pero, la curiosidad -como casi siempre- fue más fuerte que la duda.
Pinché con el ratón un documento denominado "La historia de mi vida" para abrirlo y comencé a leer un conjunto de frases que se iban escribiendo, misteriosamente, justo en el momento en que yo posaba mi vista sobre ellas:
"Estoy en peligro; a punto de extinguirme (que no de morir). Por favor, ayúdeme; se lo ruego, se lo suplico; no me quiero extinguir. Esto no es una broma; no, no soy un vendedor de Carrefour, ni regalo lápices de memoria -como dicen algunos- ni tampoco soy un ganster, soy simplemente un ser a punto de desaparecer para siempre.
Si dejaba de leer el texto, se borraba...¡estaba vivo!
(Continuará...) ©2006 Andrea Recol
Recuerdo perfectamente el momento en que enchufé el lápiz de memoria al ordenador y pude leer las primeras palabras que aparecieron en la pantalla. La sensación fue la de quien abre una puerta conocida y se encuentra de sopetón con un extraño. Confieso que me embargó la duda; no sabía si seguir o parar; si cerrar el documento y tirar el lápiz de memoria a la basura o mirar. Pero, la curiosidad -como casi siempre- fue más fuerte que la duda.Pinché con el ratón un documento denominado "La historia de mi vida" para abrirlo y comencé a leer un conjunto de frases que se iban escribiendo, misteriosamente, justo en el momento en que yo posaba mi vista sobre ellas:
"Estoy en peligro; a punto de extinguirme (que no de morir). Por favor, ayúdeme; se lo ruego, se lo suplico; no me quiero extinguir. Esto no es una broma; no, no soy un vendedor de Carrefour, ni regalo lápices de memoria -como dicen algunos- ni tampoco soy un ganster, soy simplemente un ser a punto de desaparecer para siempre.
Sí, sé que se está preguntando porqué la elegí a usted para que diera a conocer mi historia. Muy fácil, usted tiene un blog. Sí, ya sé que lo visitan pocas personas; pero de momento no me interesa ser El Koala ni La Terremoto del Alcorcón. De haber querido esa opción hubiese acudido a youtube. ¿Me comprende? No, no se ría; que es serio. En fin, que me interesa usted porque tiene un puñado de lectores; que en algo -pienso yo- me podrán ayudar. Ellos; ellos tienen un poder...
Pero, empecemos por el principio.
Es absolutamente necesario que usted me comprenda; de lo contrario no podrá ayudarme. Por eso le contaré la historia de mi vida. Le pido disculpas de antemano por el aburrimiento que quizá este texto le pueda producir. Para hacerle la lectura más amena he incluido algunas imágenes...."
Si dejaba de leer el texto, se borraba...¡estaba vivo!
(Continuará...) ©2006 Andrea Recol






